jueves, 23 de diciembre de 2021

NUEVA ENTRADA

 Hubiera deseado que la oportunidad de volver a escribir por este medio tuviera un contenido más fructífero que solo escupir lo que desde dentro de mis entrañas se produce y me carcome en estos días de final de año 2021. 

La adultez que me he prometido sigue siendo la zanahoria frente a mi cara, todavía medio inalcanzable y en ciertos momentos con la apariencia de algo imposible. 

Mientras todo a mi alrededor ha dado demasiadas vueltas y convertido en quimeras de lo que en algún momento desee, quien ya no se encuentra en esta vorágine de imágenes borrosas soy yo mismo. 

¿Qué me ha sucedido? ¿Hacia donde voy? ¿Será que me perdí hace más de 4 años?

sábado, 4 de mayo de 2013

Hipno habitante


Era preciso que me tomara unos momentos y la viera transitar la habitación en su ropa interior. Esa piel que dejaba ver detalles de encaje negro y deseo explicito, mientras me iba permitiendo quererla tanto como si no pueda sostenerme en mí.
Volteó, cruzamos miradas, y mientras mi respiración era la agitada oxigenación de mis células dilatadas bajo su goce, ella  jugueteaba con el espacio vacío de la habitación que el humo que su cigarrillo no invadía.

Parpadeo.

Las olas de las sábanas la rodearon, permitiendo que entre sus pliegues se perdiera la poca ropa que le cubría. Lenta y suavemente la espuma de esas olas blancas la hacían emerger para respirar, ella y yo, bajo el ensueño del momento, donde todo perdía espesura y dejaba el ambiente como si Hipno vagara sobre nuestras cabezas.
Quise llamarle a mi lado, salvar el poco espacio entre las sedientas llamas de mis dedos y su piel inundada de la esencia de mi saciedad. Pero solo el aire y las sábanas la acariciaban, creando celos en mí.

Respira, respira.

Recuerdo que bajo estas manos ella temblorosa se entregó al deseo compartido; y entre suspiros y lenguas titubeantes que jugaron a pertenecerse encontramos las caricias necesarias para estremecernos y jurarnos la noche de las violetas. 

martes, 1 de enero de 2013

Habitaciones (Carta I)

Querida K.

He llegado del viaje y aún con el polvo y la suciedad del trayecto me he puesto a husmear en mi habitación y en las paredes que la constituyen y limitan.

Nada. Este año empieza con la falta de expresión de esos cambios que vaticinan las 12 uvas y los propósitos expresados en la cena anterior y que todavía resuenan en mis oídos con las doce campanadas de  reloj en el vestíbulo de la casa familiar.

Tú bien sabes lo que pienso de las habitaciones y la personalidad de quienes vivien en ellas: todos los rincones, los cajones, los libreros y la cama, son representaciones directas del interior de los inquilinos. Incluso cuando éstos se mudan a espacios diversos, llevan en sí también el cambio y la transformación que habrán de sufriri las esquinas y rincones en el acomodado de los muebles.

Pero bueno... he aquí que me he quedado inquieto. Mis propias habitaciones todavía no reflejan estos cambios de año nuevo. Y aunque se que poco a poco lo harán, temo que llegue la víspera a la Navidad de este año y no vea esa metamorfosis.

Te mantendré informada. Mientras tanto vive y deja vivir.

Saludos
Antonio T.

domingo, 23 de septiembre de 2012

EL ESFUERZO

Y para el poeta, la mujer que le exige el esfuerzo.

¿Sabes lo que me cuesta no explotar y decirte que te quiero? Me resulta complicado no verte y desear estar contigo cuanto tiempo sea posible. Y me muestras una actitud desafiante, me desairas y me poner pensativo. 

¿Vuelvo a sentirme insuficiente para hacer feliz a una persona a la que pretende hacer feliz? Me toparé de vuelta con la pared. Me daré el tiempo para sostener esta duda y no dejarme ver por ti como el débil, y todavía hacer todo por enamorarte.

Resultas ser un reto y lo acepto. Volvemos a la guerra. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Contundencia



Hace falta contundencia. Hace falta terminar por consolidarnos como algo más que un grupo de personas (ya no solo estudiantes) q se identifican con la indignación ante un sistema político q ha pretendido rebasarnos como pueblo y hacerse del poder q propiamente es de la sociedad.

Debemos consolidarnos como un organismo político, de base social, popular, autogestivo y con miras a tener verdadera relevancia en las decisiones del país.

Y no lo haremos si seguimos comportándonos como seguidores de otros q ya están bien inmersos en el sistema político (sean ellos o no corruptos como el propio sistema), ni como artistas que nada más muestran mostrar lo ya evidente en nuestra sociedad herida.

OPINIÓN


Quisiera reiterar, a titulo personal, mi parecer al respecto de las declaraciones de Andrés Manuel López Obrador:

- Está bien que haya hecho su manifestación en el Zócalo. Demuestra que a pesar de todo lo ocurrido tiene seguidores e interés por seguir participando en la política nacional.

- Sin embargo quisiera acotar que no estoy de acuerdo en que hablara del movimiento #YoSoy132, siendo que es
 una instancia muy distinta a la que desde ahora pretende ser abanderado al pretender hacer del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) un partido político. 

- Debido a este rumbo que toma la política nacional, invito a que se haga un ejercicio de autocrítica y revaloricemos los estandartes que cada quien manifiesta como propios. No quisiera que esta postura sea un punto de quiebre crítico con los que durante este tiempo hemos caminado juntos. Pero si creo que tenemos que establecer el rumbo de nuestras acciones.

-Yo me considero partidario del movimiento #YoSoy132, y por lo tanto no dejaré de defender su carácter apartidista.

Gracias

sábado, 9 de junio de 2012

Tal vez


Tal vez tengas la razón. Hemos estado viviendo tan apasionadamente que no hemos tomado en cuenta el valor del tiempo, de la mesura y del encanto de los descubrimientos sorpresivos al irnos descubriendo de poco en poco, compartiendo la ansiedad de volvernos a ver sin tanta prisa. Nos hemos dejado consumir por las ansias de estar junto a alguien y hemos olvidado que tal vez, solo tal vez, la pasión que tanto nos empujan a sentir en todo momento solo es la prisa de estos tiempos en los que uno tiene que vivir lo más rápido posible.

He de admitir que me duele aceptar que tengas razón. Porque he albergado la esperanza de una pasión que hacía tiempo no pensaba y por la que tanto tiempo soñé. Ahora imagina mi posición y trata de entenderme. He vivido un ensueño vuelto realidad, el recuerdo de un enamoramiento del pasado encontrado en el presente. He encontrado en tu abrazo el calor que hacía tiempo no sentía y en tus besos el alivio a una soledad que no he sabido llevar.He amado.

Los silencios me son incómodos. Pero este silencio me sabe a sabiduría, al análisis de la situación y a sostener peleas internas que no me hacen olvidar mi limitada capacidad para sostener el valor de las emociones en contraposición a veces con la entereza de mi razonamiento.

Tal vez tengas razón.

jueves, 31 de mayo de 2012

Ese faro



Me mantuve en vigilia mirando al horizonte en la espera de divisar la sillueta de su barca. Acostumbrado a la brisa marina me hice amigo de las gaviotas y demas habitantes de estos linderos entre la tierra solida y el mar con sus olas inquietas. He aprendido a leer en su vaiven los destinos de los que van perdiendo la razon arrojandose a los designios siempre desconocidos de la marea, asi como de aquellos que se han quedado a vivir en la bahia, anclados en el eterno ensueño de la nueva ola.

Es ahora que he dejado de mirar el atardecer, cuando habituado a la sal marina he encontrado en el faro la estela de luz que puede guiar esta vida mia, existencia del hombre que vive entre el cielo firme de las montañas y el horizonte del mar en viaje. Solo que el viejo faro tiene sus problemas, solo resplandece en momentos en los que la tranquilidad de la brisa le permite emitir esa claridad de la que es capaz. Es el faro y su resplandor la que me embelesa, me mantiene anclado en la espera, rogando por ver de nuevo el haz de luz cortando la niebla que invade de constante estos lugares. Esa niebla que impide ver cada dia el amanecer con esa claridad que todos esperamos, y mas este solitario escritor enamorado del mar. 

martes, 29 de mayo de 2012

Fin y ya


Sonreía mientras el aire marino habitaba sus pulmones, variándolo de vez en cuando con un poco del humo venido de la pipa. Y miraba el resplandor del sol desfalleciendo en los límites del mundo, espejo acuático en el mar. 

-Un día de estos se acaba y ya. No más sol y no más arrullo de mar.

Se agobiaba para poder disfrutar la vista del presente teniendo pesadillas despierto, con desastres naturales y todo. 

-Cuando ningún hombre nazca, entonces empezaremos a disfrutar las pequeñas cosas. Y  luego pelearemos por el último cigarro, la última botella de vino, el último cuadro de la carita feliz amarilla. Pelearemos enfurecidos por lo que dé la última felicidad.

Y dormía con el pecho desnudo para sentir la brisa de la noche.

lunes, 28 de mayo de 2012

Oscuridades: Monstruos y / o Fantasías

De noche las horas se llenan de fascinaciones y monstruos. 

He de rememorar aquellas noches de mi infancia, cuando bajo la cama hervían los espectros y horrendas criaturas que quitaban el sueño hasta que, rendido por la actividad del día, iba olvidando las penas y el miedo a ser devorado por los engendros de las tinieblas, habitantes de los recónditos espacios oscuros de mi habitación. No se tarda pronto en desconocer que peores son las realidades que se enfrentan diario, como los golpes, las fallas escolares y los sonidos de las peleas venidas de la habitación de los padres. Cada quien tiene con que erradicar los miedos. 
La juventud es el mítico tesoro de la ignorancia. Desconocemos que el mundo existe con las fantasías que se inventan por las noches, desde los encuentros furtivos y prohibidos, hasta el creativo que va formando en su mente las genialidades del ocio artístico. Olvidamos comprender para solo vivir el momento, a veces agobiándonos por pequeños problemas que nos parecen insuperables, pero que solo exigen un poco de seso. 
¿Qué nos guarda la adultez y la oscuridad? No podemos entendernos sin pensar en como hemos sobrepasado los anteriores ciclos de nuestra vida. No creo que ningún hombre o ninguna mujer entiendan mucho de la metafísica de los sueños sin meter a Freud de por medio, tan poco conscientes que tuvimos demasiadas explicaciones sin necesidad de ser achacadas a la sexualidad. Lo único que no le reprocharía a Sigmund y a los psicólogos posteriores y anteriores a él es la visión de comprometer la construcción mental y emocional de las personas con su desarrollo anterior.
Cada adulto es un mundo complejo de tropezones, caídas y levantamientos. No podemos pedir a alguien que afronte sus problemas en compañía cuando ha estado acostumbrado a que los demás suelen ser la raíz de sus complicaciones. Así como no podemos asumirnos solitarios a la hora de enfrentar las distintas vicisitudes de la vida a quienes nos hemos rodeado de personas en las cuales podemos confiar plenamente. Nos daremos muchísimos golpes. 

A veces, con respecto de las oscuridades y los silencios solo queda tratar de encontrar la mejor forma de entender a cada una de las personas, de la forma en que mejor se pueda. Nunca comprendemos por completo. A menos que nos encontraramos en a misma situación, en el mismo lugar, con los mismos antecedentes históricos. Y así y solo así podríamos tal vez acercarnos un poco. Pero resultaría demasiado perfecto y con muchísima sospecha. ¿Quién está robando la vida de quién? ¿O en que probeta fueron hechos los dos?

Pero bueno... materia para otro momento de esparcimiento. Seguiremos viviendo como creemos que podemos vivir mejor de acuerdo a nuestras oscuridades enfrentadas. Entre monstruos o con fantasías. 

Confusión

Imagen con alusión a "El Tunel" de Sabato
Es un agente externo éste que habita y se extiende por mi alma. Camina mis entrañas y se fija en mi cabeza, otras veces en mi pecho y en mis manos. Rompe el esquema de mi ánimo y me distrae de rozar la locura con la cotidianidad con que quisiera la villanía de mis de mis días.

Si lo acepto es porque hace de la desgracia mi hábitat. No quiero que desaparezca porque concibe mis letras y deshace mi caminar por estas calles. 

He planeado su estancia permanente, aceptando que si ella me ha olvidado, olvidaré yo su aroma y sus besos, y olvidaré la búsqueda, porque no creo poder aguantar seguir caminando como sonámbulo por el mundo, volviendo a ilusionarme para caer de nuevo, golpeándome tan duro como ahora. 

jueves, 5 de abril de 2012

La vida

Y te sorprende la vida por la espalda, como esperando a que te des la vuelta y la sorprendas robándote lo que cargas en los bolsillos que dejaste descuidados.
La miramos a los ojos y descubrimos que tiene tanto miedo como tu le tienes a ella. Entonces la abrazas y descubres que no es tan fría como te lo imaginaste.
Resulta tan sorpresivamente cálida, como los rayos de sol en los primeros días de abril, cuando el viento te despeina y te deja soñando que vuelas.
Y entonces... te termina por robar lo que tienes en los demás bolsillos y huye con una sonrisa pícara.
Sospecho que así es la vida.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Marinero

De niño quise ser marinero, pero olvidaba que el único mar a mi alcance era el de la gente saliendo de las estaciones del Metro de la Ciudad de México, especialmente el de la estación Pino Suárez, un sábado entre las 12:00 y las 3:00. La gente surgía de la tierra cual geiser, con la exactitud de los trenes pasando por debajo de nuestros pies, mientras cruzabamos calles para atender a la zozobra de la clase media frente a los escaparates céntricos.
Aún ahí había tiempo para soñar, para recrearse con la ilusión de las grandes embarcaciones y los pequeños botes como los del Lago enclavado en lo más profundo del Bosque de Chapultepec, con las ardillas y los puestos de comida para el "picnic" capitalino.
De niño uno nunca sabe que el mar es tan distinto a las imágenes de los libros de texto gratuitos de la primaria. Y menos se iba uno a imaginar que ni la historia que a uno le cuentan en esas hojas es tan diferente. Uno corría con ilusión por las salas del Museo de Atropología e Historia, mirando las conchas, los penachos, las cruces, los indios, las conquistas, la pirámide, las espadas. No te imaginabas que todo iba mezclado con la sangre y el sudor de generaciones.
Será que quise ser marinero por culpa de Julio Verne. En las horas de primaria devoraba con auténtica gula literaria las obras del francés, mientras deseaba tener un globo con el cual pasar por sobre la Torre Latinoamericana, por sobre las nubes grises de la capital. Miraba con inquietud y sorpresa las imágenes impresas en esos libros, con la delicadeza del niño que no sabía que de ese deseo europeo solo guardamos los vestidos empolvados del porfiriato, en los museos o en los roperos empolillados de las clases altas mexicanas, descendientes de no-se-cual familia de "abolengo".
Quien iba a pensar que de marinero pasaría a ser escritor, y menos filósofo. Que Verne me perdone.

domingo, 30 de octubre de 2011

La silueta


Uno se pregunta si cabía la delicadeza de una perversión sublime en el acto de verla respirar mientras dormía del otro lado de la cama, con la luz de la luna dibujando su torso desnudo que me daba la espalda. Y querer aprender a dibujar al carbón con la única intención de poder plasmar tan bella imagen en un momento irreal de inmortalidad tan inoportunamente insertada en la imperfecta realidad.

Y cuando despertaba y me sorprendía mirándola desde el otro lado del lecho que supimos compartir menos noches de las que fueron necesarias para cubrir mi recuerdo de nostalgias, tenía que enmascarar su sorpresa con ciertos versos escondidos en la penumbra de una noche inconclusa, interrumpida por la vigilia del amor inesperado. Respuestas inquietas con las paredes por duros testigos de la obsesión de mirar en mi vigilia ese cansancio tan suyo.

Hoy ya no se disfrazar esta inquietud que me despierta a media noche, de saber que respira sin mi obsesiva vigilancia. Ya no se si otro mirará su silueta bajo la luna de una noche fría de finales de octubre, o si ella despertará para sorprender una mirada ausente en sus noches. Solo me queda cierto vacío al que he tenido la gracia de llamar nostalgia, y a ratos con cierta valentía, clamo porque se llame melancolía.

lunes, 17 de octubre de 2011

La Entrega



Para el domingo en la noche había sucumbido al fastidio. Frente a mis ojos la esperanza se disolvió con un acto simbólico pero de gran peso, y en el último pacto con la melancolía abracé a la soledad.



"Que sea la noche testigo de mi juramento:

"Me entrego al vacío que nada otorga ni nada exige. Me pongo al servicio de los caminos sin caminantes, de los callejones sin construir y de las brisas sin navegar"

"No quiero más peldaños ni cumbres. No deseo el honor de morir sufriendo para vivir sonriendo. Ya no quiero seguir vistiendo la escafaldra del explorador de profundidades."

"Abrazo con gusto y honorable simpatía la soledad melancólica. Tal vez la locura sublime por fin alcance."

lunes, 26 de septiembre de 2011

Suficientemente adecuada la próxima vez


Uno se pregunta tantas veces como puede, ¿cuándo es “suficiente”? ¿Comprobamos que nos hacemos viejos mientras nos seguimos preguntando por la llegada de ese rayo?
¿Cuándo es suficiente mientras esperamos eso que anhelamos?

Una vez quise mariposas. Y esperé al tiempo en que invades las calles adoquinadas de Querétaro. Esperé bajo la lluvia y bajo el sol. En sombra y bajo las miradas de los transeúntes.
Y por fin, una tarde de finales de septiembre, llegaron. Pero cuando quise verlas revolotear, correr tras su vuelo y admirarlas posándose entre los árboles de los patios ajenos, ya no las deseaba. Las detestaba por la espera, al grado de ignorarlas por completo.

¿Cuándo es “suficiente” en la espera de la persona indicada?

Entonces juntamos las dos palabras y tenemos un sueño frustrado. “Suficientemente adecuada”. Nos conformamos con aquella situación que parece tan distinta a la planeada y tratamos de adecuarla. Nos rascamos la cabeza y nos tapamos el corazón con una venda para no distinguir al sustituto. Y suspiramos por el sueño perdido.

Nostalgia para evitar el vacío, para no vernos locos esperando, habiendo perdido los tiempo de la fe perfecta.
Jugar un poco con ingenuidad y malicia. Saber que nos engañamos, prometiéndonos ser felices “la próxima vez”.

“Suficientemente adecuada la próxima vez”

Y creamos utopías que se encuentras en la travesía entre lo fantástico y lo real. Porque ya soñamos y no llegó lo soñado. Y porque experimentamos y nos dio solo la posibilidad de perdernos en un juego que sabíamos de antemano que no íbamos a ganar nunca. 



martes, 10 de mayo de 2011

De marchas y representatividad


Recién acabo de leer el artículo de JaqueMate de Sergio Sarmiento (y que Jaime Lozano, actual Secretario de Trabajo y Previsión Social ayuda a promocionar por medio de su cuenta de Twitter @JLozanoA) [http://articulos2011.blogspot.com/2011/05/jaque-mate-marcha-politica.html] en el que comenta algunas cosas sobre la marcha realizada en los días anteriores en la Ciudad de México.

Sarmiento apunto sabiamente que esta marcha perdió su dirección, que era manifestarse para exigir justicia en el caso del jóven Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta y columnista del semanario Proceso Javier Sicilia. Según Sarmiento lo que en un principio era exigencia de justicia para este caso se tornó en un acto de política que terminó exigiendo cambios radicales en la política mexicana.

Siendo yo estudiante de Filosofía, y atendiendo a las razones y argumentos que desde mi profesión estudiamos, no podría entender esta postura tomada por Sarmiento.

Primero, porque el hombre en todo acto que hace, como individuo ciudadano de un país como colectivo con una meta en común, va a ser político. Aristóteles definía al hombre como un "animal político".

Segundo, si toda acción que hace el hombre es política, aquella a encaminar su manifestación en contra de un estado de violencia generalizada que permea y modifica radicalmente sus formas de convivencia es aun más política.

Tercero, La marcha realizada en la Ciudad de México, así como todas las manifestaciones a lo largo y ancho de la República Mexicana y en otras ciudades del mundo, no fue para exigir justicia por el Caso Sicilia. Fue para exigir el cese de la violencia y el derramamiento de sangre inocente en México, por políticas de una guerra que el pueblo mexicano no pidió.

Cuarto, exigir la renuncia de ciertos funcionarios públicos efectivamente es política. Y lo es en tanto que como pueblo representado por ciertos ciudadanos envestidos de poder, este pueblo tiene el poder de demandar si una o varias de las acciones emprendidas por sus representantes en lugar de beneficiar al pueblo lo victimisan. El juramento que hacen los políticos al recibir un cargo termina "Y si no es así, que el pueblo me lo demande".

Quinto, si el pueblo mexicano sale a las calles es porque está harto de estar encerrado en sus casas, miedosos por el paso de las caravanas militares. Nunca se ha pedido que se desarme al Ejército porque se sabe que su papel es resguardar la soberanía y la tranquilidad del pueblo. Albergar esperanzas de que el Ejército se conducirá en su totalidad bajo estrictos códigos de conducta si se les dan las libertades extremas que implican la Ley de Seguridad Nacional, es como aquella denuncia de "inocencia e ingenuidad extrema" que se le daba al socialismo real el siglo pasado. Basta con mirar la cantidad de militares que desertan para entrar en las filas del crimen organizado.

Sexto, No podemos tomar por iguales las manifestaciones hechas por el caso Martí y las que ahora se hacen. Las primeras no estaban tintas de 40,000 muertes inocentes por una guerra impuesta desde Los Pinos. Las últimas no responden al llamado de empresarios y gentes de poder económico, sino por la inquietud y el miedo por ser el siguiente muerto en la calle, ya sea enfrente del Tecnológico de Monterrey, en un pueblo de Morelia o defendiendo su patrimonio ante las amenazas del crimen organizado.

Si el pueblo no ha tenido voz representada por medio de esos políticos, marchar con el miedo latente y exigiendo los cambios necesarios desde el medio político parecen la solución.

Además, opino que se tienen que cumplir en su totalidad los acuerdos de San Andrés, liberar a los presos políticos en toda Latinoamérica, que la franja de Gaza deje de ser víctima de la voracidad israelí-americana, y que se termine la guerra iniciada por Felipe Calderón. NO MÁS SANGRE

lunes, 25 de abril de 2011

Baile

La suerte está echada. Él se juega la vida en los brazos de su amada, mientras la danza sigue sus compases.
Desplazamiento, cruce, caricia.

Las miradas se cruzan cuando se alejan el uno del otro. Mientras, el abrazo es la única sensación necesaria.
Bandoneón que llora, violín que lo acompaña.

Son compases asesinos que les roban el alma y los pone en una batalla sin cuartel, jugando a quererse con Gardel por intérprete.
Giro, cruce.

Ella sube su pierna acariciando la de él.
Roces violentos que llevan ritmo y tienen tiempo.
Piano deudor.

El tango termina. En sus miradas queda solo la pasión reprimida y en los labios el deseo del nuevo encuentro.

jueves, 17 de febrero de 2011

Schlomo



Una mañana amanecí y ahí estaba. Mostrando sus grandes ojos gatunos me miraba desde lo alto del librero más grande. Se notaba que mi despertar lo había distraído de su lectura de mi Historia de la Psicología.
Me hice de la vista gorda y salte violentamente de mi cama. A unos cuantos pasos mi perro exigía q le abriera la puerta para salir a satisfacer sus necesidades naturales. Abriendo la puerta y caminando tras mi perro hacia el patio, seguí pensando que mis sueños seguían jugando conmigo con un despertar mezclado con fantasía.
Me equivoque.
Regresaba a mi cuarto y el seguía ahí, moviendo su negra cola plácidamente de un lado a otro, contoneando su felina y negra figura por mi cuarto, viendo distraídamente mis libros.
"Bonita biblioteca tienes", susurro mientras volteaba la cabeza hacia mí. Cual si fuera natural que los gatos negros no solo supieran hablar, sino que también apreciaran la lectura razonada, le respondí con un "gracias", mientras me dirigía una mirada un tanto penetrante. Sus ojos habían buscado directamente los míos y me apresaban en la búsqueda de las repuestas a mis preguntas sin formular. El me respondió:
"No te extrañes, soy parte de tu inconsciente. He sido traído como manifestación de tus miedos, tus deseos, tus aficiones y principalmente por tu consciente alergia a los gatos. De mi nombre no puedo decir más que expresas cierta admiración a quien anteriormente lo portaba. Soy Schlomo y soy tu psicoanalista, gato imaginario que viste de negro. Judío para terminar de pintar la imagen."
Mi sorpresa no tenia limite. La palabra "imaginario" seguía retumbando en mis oídos. Nunca había creado un personaje imaginario y a mis 23 años ya era algo tarde para hacerlo... creía yo. Pero ahí estaba, mirándome entre mis cosas, con sus garritas husmeando.
Los días desde ese amanecer se han vuelto una sorpresa. Esta cuando me acuesto y cuando despierto. Ha sido extraña la naturalidad con la que he tomado su habitar en mis horas ocupadas, así como la tranquilidad que me da saber que hay una parte de mí que no se hunde con mis achaques de nostalgia. Irónica su postura, se yergue con mis miedos y bosteza con somnolencia con mis triunfos. Confuso a veces, pero trato de comprender su existencia.
Este es Schlomo.

martes, 15 de febrero de 2011

Flores de cementerio



Alguna vez conocí a una mujer que olía a muerte. Olía a flores secadas bajo el sol, cuando la soledad de las tumbas permite que vayan perdiendo su belleza fúnebre con el paso de los días. Olía a agua podrida por los tallos de las flores muertas cuando el sol no alcanza a quemarlas. Paseaba por el centro como si la tarde no la marchitara. No se si era un halo de mortandad lo que la rodeaba a causa de su ocupación o era por otro motivo.
Ella olía a flores de cementerio.